miércoles, 10 de marzo de 2010

Metáforas…



Toda mi vida me he preguntado si alguna vez existió una familia perfecta.
Siempre he anhelado la indivisibilidad y he buscado la estabilidad.
Una flor me enseñó a rezar, pero mientras yo crecía, esa flor cambió…
Se debilitó y se marchitó, finalmente sus pétalos rosados se dispersaron en el aíre.

Y te extraño mi bella flor, y te amo, y quisiera que hubiera una manera más fácil para acercarme y confiar en ti, pero las espinas me lastiman cada vez que intento tocarte.
Pero te extraño y en realidad te amo.


Fui atraído a un patriarca, yo era tan joven y predeciblemente estaba destinado a pasar mi vida en un laberinto de miseria…
Dos niñas y un niño fueron mis amigos y compañeros, estuvimos juntos durante el desaliento. Yo me quedé un buen tiempo pero finalmente tuve que huir para salvar mi cordura…

Y los extraño mis pequeñas hermanas y mi pequeño hermano, y espero que se den cuenta de que los amo y que siempre será así. Y sepan que aunque ustedes están luchando, se van a recuperar, pero cuanto las extraño mis hermanitas y mi hermanito…

Tantas personas que consideré cercanas a mí, aceptaron la moneda y me vendieron sin reparos. Y aunque ese filo me estaba cortando en mil pedazos, me alejé de ellos y apartaron sus miradas, se fueron a sus casas, a dormir…

He perdido mucho tiempo valioso de mi vida, pero lo recuperaré; aunque sé que te gusta verme sufrir a mi me gustaría que tú y yo podamos perdonarnos él uno al otro, porque te extraño mi amor y en verdad te amo; he intentado no hacerte daño y es difícil, pero en verdad te amo y sí tenemos que alejarnos, yo lo haré, quizá solo así podamos vivir en paz.

Hoy encontré la fuerza para seguir… para volar.

No hay comentarios: